viernes, 7 de mayo de 2021

Trabajo Colaborativo Análisis Argumentativo

 

1.    Análisis argumentativo

 

La evaluación anual de desempeño laboral del docente y del directivo docente es un proceso permanente que permite verificar el quehacer profesional de los educadores identificando fortalezas y aspectos de mejoramiento; para esto, se acude a la valoración de sus competencias funcionales y comportamentales. Esta evaluación constituye una herramienta invaluable para el mejoramiento, a partir de la cual los docentes y directivos docentes, los establecimientos educativos, las entidades territoriales y el país podrán trazar estrategias que conduzcan a la adquisición y el desarrollo efectivo de las competencias que requieren nuestros maestros para que los estudiantes del país accedan a una educación de mayor calidad. Si el fin de la enseñanza es lograr el aprendizaje de los alumnos y alcanzar las metas establecidas de la enseñanza (Cross, 1993, como se citó en Huba & Freed, 2000; Echeverría, 2011; Hativa, 2000), entonces la evaluación del docente debería valorar si las acciones del maestro contribuyen o no a obtener tal propósito.

Son objeto de evaluación de desempeño laboral los docentes y directivos docentes que ingresaron al servicio educativo estatal, según lo establecido en el Decreto 3782 de 2007; superaron la evaluación de periodo de prueba; han sido nombrados en propiedad y llevan mínimo tres (3) meses, continuos o discontinuos, laborando en un establecimiento educativo. Para este proceso se evalúan las competencias funcionales y comportamentales de los docentes y los directivos docentes. Las funcionales, que tienen un valor del 70% sobre el resultado total de la evaluación, se refieren al desempeño de responsabilidades específicas. Las comportamentales, que constituyen el 30% de la evaluación, implican las actitudes, los valores, los intereses y las motivaciones con que los educadores cumplen sus funciones.

A la hora de evaluar la actividad docente, se prestará atención tanto a la competencia del profesional (su formación en la materia que imparte y las herramientas pedagógicas que pone en práctica) como a su labor efectiva en el aula (la planificación de las unidades, los recursos y metodologías que pone en práctica, cómo evalúa y da seguimiento a sus alumnos, etc). El proceso de evaluación muestra el compromiso con su alumnado y la comunidad educativa. El diseño de herramientas de evaluación a la altura del desafío que supone la actividad docente y la capacidad de dar respuesta a aquellas dificultades que puedan surgir, marcarán la diferencia en la calidad que un centro educativo ofrece a su alumnado.

La formación continua y complementaria de los docentes es básica. Además de la experiencia que se adquiere con los años, permiten a los profesionales del sector educativo adquirir las competencias necesarias para planificar, impulsar y evaluar medidas que mejoren la educación en sus diferentes áreas y funciones. Consideramos que la finalidad de la evaluación docente debe ser la mejora de la enseñanza y no solo juzgar al maestro; por ello, la propuesta presentada integra los resultados que la investigación educativa ha encontrado que inciden favorablemente en el aprendizaje de los estudiantes (Hativa, 2000; Hattie, 2009, 2012 y Schmelkes, 2014), así como las sugerencias desprendidas del estudio de las buenas prácticas de enseñanza (Bain, 2004, Carlos- Guzmán, 2006, 2014). Está dirigida sobre todo a los profesores de diferentes niveles educativos interesados en enseñar de mejor manera e, igualmente, para los estudiosos y responsables de diseñar y aplicar programas de evaluación docente.

 

 

 

 

 

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Referencias

    Referencias  Guetocue, B. E., Zape, E., & Díaz, M. A. (2013). Resignificación modelo pedagógico Centro Educativo La Gaitana. Recuper...